26 agosto 2014

Japoneando 2014

Cuando despertó, el blog todavía estaba ahí


¿Hola...? ¿Queda alguien por aquí?


Dos años y cuatro meses (tiempo de Planck más o menos) hace desde la última vez que actualicé este glob. Cierto es que nunca he mantenido una frecuencia de publicación especialmente alta, pero veintiocho meses son sin duda alguna un intervalo excesivamente prolongado. 

Varios son los factores que han propiciado tal estado de abandono blogueril. Está por supuesto la omnipresente Vagancia Perezosa™ que forma parte inherente de nuestro ser (del mío al menos). Está la acuciante falta de tiempo libre que viene inevitablemente aparejada a la doble paternidad. Está la web esa del pajarito, que uso con cierta frecuencia para publicar microdesvaríos que no parecen merecedores por sí mismos de entrada bloguera completa. Y se han dado una serie de circunstancias personales complicadillas en el plano económico-laboral, que por suerte han sido ya superadas (por ahora al menos, pongamos nuestras moléculas en contacto con las de un podocarpus).

Pido pues humildemente disculpas a todos los asiduos de este rinconcito internetero (en el supuesto de que quede alguno), y como recompensa a la quasi-infinita paciencia demostrada, he aquí el consabido relato de la recién concluida aventura nipona familiar de este año (el año pasado no hubo tal, por las razones económico-laborales anteriormente expresadas). Así pues... pasen y vean.

El viaje de ida no dio pie a ninguna peripecia remarcable, durando las tropecientas horas de rigor y causando un bonito cansancio en todos los miembros del equipo (a pesar del poke de energía infinita que Daiki parece tener siempre aplicado), como de costumbre.


- Oye, que nos vamos a Japón con Superman. Eso significa que vamos a llegar... ¡volando! ¡Jo jo!
- Tío, preséntate al festival del humor que arrasas...



- ¡Mamaaa, en mi asiento hay un terremotooo!
- ¡El terremoto eres tú! Estate quieto o nos acompañarán hasta la puerta... antes de aterrizar.



 - ¡Por fin un poco de tranquilidad! Suerte que el azafato barbudo tenía caramelos con cloroformo.



Una vez en tierras solnacienteras fuimos recogidos por los suegropadres y pasé el resto del día en estado semizombi merced al jet lag (la jefa y los niños no... para mí que son gundams encubiertos, o algo así). Por suerte la cena tuvo lugar en un restaurante de sushi giratorio AKA giravueltas, lo cual ayudó sobremanera en el proceso de recuperación energética.


- ¿Y tu padre cuándo va a aprender a hacer fotos sin poner el dedo delante del objetivo?
- Huy, este con todo lo que no tenga teclado es más torpe que un elefante relojero.



- ¿Qué te parece, Daiki? En Japón mientras dejas el coche en el taller te invitan a una bebida (¡verídico!)
- Sí, pero yo había pedido un güiscarro y me han traído una triste cocacola...



Pantalla táctil para hacer pedidos. Los restaurantes japoneses están más tecnificados que las centrales nucleares españolas.



- ¿Me pasas ese sushi de chocolate con alcaparras que viene por ahí?
- Espera, que me he quedado extasiado mirando el de jamón con nata...



- Oye, pues está bien este sitio. ¿Por qué no venimos más a menudo?
- Porque papá es un muerto de hambre que no puede permitirse traernos a Japón nada más que una vez al año.



- Ufff, esto sí que es vida... me quedaría a vivir aquí.
- Pues igual se cumple tu deseo... nos hemos gastado el dinero para el avión de vuelta en comida.




La visita al restaurante familiar tuvo que esperar al día siguiente, estando todos ya más descansados; pero haberla, húbola.


- ¡Me かご en mi ぷた estampa! ¡Me he dejado la cartera en casa!
- Relájate tron, que los abuelos son muy enrolladetes y seguro que nos invitan.



- Vaya pedazo de yayamen se va a comer papá, y yo aquí con el pollito y el arrocito...



- ¡Ñam ñam, este sushi tiene pintaza de estar de requeterrechupete!
- ¿Pescado crudo? ¿Te fías? A ver si pillamos una triquiñuelosis...



 - Bueno, y de esta magnífica ternera de Kobe, ¿qué me dices?
- No sé yo... ¿estás seguro de que aquello de las vacas locas no llegó a Japón?



 - Hijo, nunca estás contento... relájate y disfruta, que aquí está todo muy rico
- En fin, me tendré que conformar con estas humildes gambitas... por cierto, ¿dónde se ha metido papá?




- ¡Señora! Le cambio estas insulsas y aburridas bandejas de sushi por una fantabulosa botella de aceite de oliva español. ¡No lo piense más, es una oportunidad irrepetible!
- (No entiendo ni papa... le diré que sí, a ver si resulta que es un violador, un psicópata o un banquero)




¿Y cuál era el siguiente paso una vez convenientemente atiborrados? Exacto: socializar con los primo-sobrinos. Empezando por Kazuki, Mayu (que ya son un hombretón y una hombretona, respectivamente) y el inefable Wataru AKA mofletes de ensueño...


2006 vs 2014. Cuán crecen los malditos.



- ¡Atención todo el mundo! ¡Mirad con qué pibón me he enrollado!
- No flipes tanto, que sólo soy tu prima haciendo de niñera...



- Ñej ñej... jurl jurl...
- Madre mía... ¿pero es que no hay nadie normal en esta familia?



- ¡Mayu, guapetona! Ven, vamos a hacer una foto que haría que todas tus amigas llamaran a la policía si la colgaras en el feisbu.
- Bueno, creo que esto responde mi pregunta...



- Slurp, arfs, bleargh...
- Pero bueno, ¡esto ya es kafkiano!



 - ¡Hombre Wataru, cuánto me alegro de verte! ¡Por fin alguien tranquilo y sosegado!
- ¿Qué le pasa a esta? Normalmente dice que soy un bicho insoportable...



- Se la llevóooo... el tiburóooon... ¡se la llevóooo!
- Hum, me parece que el exorcismo no está yendo del todo como estaba previsto...



 - Papá, ¿cuándo podremos salir de la cámara de aislamiento?
- Cuando averigüemos qué es lo que os está poniendo cara de cerdo.



...siguiendo con Fuuka, con quien Daiki tuvo un ligero encontronazo en episodios anteriores...


- Tengo una sensación extraña... como si hubiera una perturbación en la fuerza o algo así...
- ¡Osó el bellaco volver a cruzar el charco! Hora es pues de dar cumplimiento a la ansiada venganza. Comprobemos el nivel de afilado de caninos, incisivos e molares...



- Venga Fuuka, te invito a patatas y pelillos a la mar, ¿vale?
- ¡¡Patatas!! Vive dios que me gustan las patatas más que a un hidalgo una lanza con Dolby Surround. Je je, ¡Yupi, viva, albricias y alboroto! ¡Patatas patatitas patatoneees...!



- Aquestos melonpanes crudos me vendrían como anillo al dedo a modo de postre... es menester intentar sustraer uno sin que maese cocinero se aperciba... intentémoslo estirando así un poco la mano... casi lo tengo...



- Señooo, esta niña está intentando hurtar un melonpan merced a una deformación inverosímil de su anatomía...
- ¡Maldito chivato...! ¡¡Además, la de las palabras raras soy yo!!



 - Pues ea, así sea: el postre consistirá en estas magníficas piezas de sushi, cada una tan grande como mi propia testa, por cierto.



- ¡Unga, unga, cara chunga!
- Mamáaa, la faz simiesca del bellaco me produce canguelo, aprensión y sobresalto...




...sin olvidarnos por supuesto de Aoi, cuya tumultuosa relación con Daiki viene de largo.


- Dame un besito, corazoncitooo...
- ¿Pero qué haces? ¿Delante de mis padres? ¡Ten un poco de decoro, hombre!



- Bueeeno, pues entonces vamos a bailar un tango. A guan, a chu...
- Hijo, qué agobio, te me pegas como un político a su silla...



- Este garito se llama "The green cone", nadie sabe por qué.
- Sí, la verdad es que es un misterio insondable...



- No te importará que mi hermana nos acompañe en el paseo, ¿verdad?
- Maldición, me descuido un momento y me endosa una carabina. ¡La próxima vez vengo a recogerla con el Smart!



- ¿Pero qué...? ¿¿Así vamos a recorrer los 500 Km hasta Tokio??
- No te enfades, cuando vi lo de "tarifa ultra-reducida" pensé que era otra cosa...



- ¿Estás seguro de que esto son antenas bluetooth de alta ganancia?
- Claro que sí, me lo ha dicho mi padre que de esto entiende mucho, tú sopla y verás como empiezan a llegarte ficheros.



- Oye, deja de beber que te estás poniendo borroso...
- Bah, qué sabrás tú de incertidumbre cuántica, sensores CCD y habilidades paternas para la fotografía con poca luz...



- ¿De verdad que sentada así estás cómoda?
- Tranquilo, es una postura de yoga tántrico-etrusco que canaliza la energía helicoidal hacia el epicentro reverberante del cosmos.



Y con todos ustedes la nueva incorporación a la familia: Raito (del inglés Light), hermanito de Aoi y Fuuka que tiene un añito de nada. Una auténtica ricura, oiga.


- Saludos cordiales a todos los fervientes seguidores de este blog. Juntos lograremos convertir el mundo en un lugar mejor, y si no, al menos nos echaremos unas risas.



- ¡Camaradas, unámonos contra la tiranía de los carteles que no se entienden y tienen una foto de un roedor! ¡A las barricadas! ¡No pasarán!
- Dice cosas muy raras, pero es taaan mono...



- ¿Que si llevo esperando mucho tiempo? Pues como este amigo de aquí... un ratón. Je, ¿lo pillas?



- Puedo demostrar fehacientemente y sin ningún género de dudas que la energía oscura que puebla el universo está formada por zzzzzzzzzz...
- Vaya, qué gran pérdida para el acervo de conocimientos científicos de la humanidad...



Y aquí se acaba el relato de las peripercias solnacienteras de esta humilde familia... por ahora. En la siguiente entrada, más desvaríos hispanojaponeses.

つづく。。。(¡a ver si esta vez es verdad!)

09 mayo 2012

Japoneando 2012

Qué bien me conocéis, pillines...

Pues sí, mi fiel puñadito de lectores: el pasado mes de abril, así como quien no quiere la cosa, lo hemos pasado en tierras nipónicas para mayor deleite de la mamá japonesa, el papá friki/tragaldabas y los nenes que se apuntan a un bombardeo. Y como ya sabéis, hay un teorema que dice algo así como "Todo viaje del calvorota a tierras niponas provoca un par de entradas blogueras alegóricas repletas de niños y cosas raras". Y como yo no soy quién para oponerme a las leyes naturales, pues he aquí la primera de las susodichas, conteniendo como viene siendo habitual poco texto y muchas fotos.

De los viajes aviónicos (¿o se dice avionosos?) propiamente dichos poco hay que comentar, es un viaje largo y pesado pero lo hemos hecho tantas veces que para nosotros ya es casi como tomar el metro (aunque el precio del billete es ligeramente superior, por supuesto).

Insisto: no hay nada como viajar ligero de equipaje.


Kaito sumamente estresado durante el viaje


Daiki sumamente estresado durante el viaje


Poco tiempo después de llegar a nuestro alojamiento habitual (verbigracia, el hogar de los padresuegros), recibimos la visita de dos de las primitas de los nenes: Aoi (a quien ya conoceréis de capítulos anteriores) y una nueva incorporación: Fuuka.

- ¡Hooolaaa, Aoi, guapetona! ¿Te acuerdas de mí? ¡Soy tu tío favorito!
- Esto... no señor... yo a usted no le conozco...


- ¡Claro que sí, no seas tímida! ¡Venga un abrazoooo!
- Socorro... que alguien... llame... a la... policía...


- ¿Otra vez tú? Pensaba que me había librado de ti hace dos años...
- Yo no soy de las que se rinden fácilmente, querido...


- Y además ahora tengo una ayudante. ¡Saluda, Fuuka!
- Aquí estoy para proteger e servir a mi señora hermana do quiera que vaya y en cualesquiera aventuras acometa.


- Ayudantes a mí... ¡toma cabezazo!
- ¡OUCH! ¡Alcanzome dura testa de bellaco de ultramar!


- ¡Voto a brios que aquesta felonía no quedará impune, bribón! ¡Así me crezcan dientes he de encontraros e masticaros la rabadilla!
- Je je, tú busca, busca... total, dentro de un mes ya no estaré aquí...


- ¿Que si estoy contenta por el atracón de sushi que estoy a punto de darme? Nooo, qué va... para nada... ¡JUO JUO JUO!


- Trololololó, trololó, trololó...
- Sí sí, canta hijo canta... que ya me encargo yo de atender el "comercio"...


- ¡Tiene hambre! ¡Dale el biberón!
- Que nooo, que hay que cambiarle el pañal.
- Está claro que está muertecita de sueño, ponla a dormir.
- ¡Niiiños, por favor! ¡Que parecéis españoles!


¿Y qué tocaba una vez desechas maletas y dormidas siestas anti-jetlagueantes? Lo habéis adivinado: ¡visitar el restaurante familiar!


- ¿Todo esto es para mí? ¡Jo jo, cómo me voy a poner!


- ...y la suave pero contundente textura sugiere una deconstrucción armónica del sustento químico inherente, lo cual produce una reverberación de los impulsos nerviosos en la región témporo-límbica cerebral dando como resultado un placer y una emoción gastronómica que...
- ¡Niñooo, que sólo son fideos con tofu! ¡Come y calla, que nos dan las uvas!


- Aquí haremos un boquete que nos conducirá directamente a la cámara acorazada. Con los guardias fuera de combate, cargaremos los lingotes y aquí nos esperará un coche con el motor en marcha...
- Tú sí que sabes, hermanito. ¡Qué bien aprovechaste ese curso intensivo de yakuza!


- ¡Hombreee, si es mi primo Wataru! ¡Qué pasa, hijo de buda! ¡Un abrazo, tío!
- Mirad, he sacado la lengua, ¿puedo chupar algo?


Y hablando de Wataru, el susodicho tiene el honor de coprotagonizar la última tanda de fotos de esta entrada. Pasen y vean.

- Cómo te quiero, tío. Te quiero un montón. Como de aquí al infinito ida y vuelta.
- Hics... creo que nos hemos pasado con el sake...


Insisto: la familia es algo muy serio.


- ¿Y qué, cómo estáis llevando por aquí eso de la crisis?
- Uf, no me hables... ¿ves este helado? Pues lo voy a tener que pagar a plazos.


Con todos ustedes, ¡el niño con el cuello más largo del mundo!


- Bueno, ¿qué? ¿Despega esta cápsula de invasión interplanetaria o no despega?
- Esto... chicos, os vais a reír... ¡nos falta la mitad de la cápsula!


- Cuando me dijiste "venga, yo te llevo en mi Panda" me imaginaba otra cosa...
- No te quejes, que este trasto va que vuela. Fíjate que mañana mismo ya habremos llegado al estanco de la esquina.


- ¡Pues es verdad, qué mofletes más blanditos! ¡Cómo mola!
- Je jeee... vale, sí, ja já y ji jí, pero insisto: no me toquéis los nakasones...


Y eso es todo... por ahora. Por supuesto el periplo nipón no se limitó a visitas familiares, y en próximas entradas os deleitaré con más variedad de cosas y casos.
つづく。。。

Nota: lo de "la reverberación de los impulsos nerviosos" no me lo he inventado yo. Hay un señor que lo dice en serio.

08 marzo 2012

Diccionario Daiki-Español

Yú: Yogur
Awa: Cualquier bebida excepto leche y zumo
Che: Leche
Chúo: Zumo
Nana: Plátano
Chicha: Salchicha
Chuchuwá: Payaso
Pope: Bob Esponja
Pó: iPod
Kató: Kaito
Yó: Adiós
Are: Vale
Ete: Quiero esto
Má: Quiero más
Eo má: He dicho que quiero más
Má, papó: Más, por favor
¿Qué?: ¿Quieres?
Chuuuucheeee: Quiero más chuches aunque se me caigan los dientes a cachos
Mío: Si intentas quitármelo lloraré hasta reventarte los tímpanos
Akí no, aaakí: Lo hago porque yo quiero, no porque tú me lo digas
No: Respuesta estándar a cualquier pregunta dudosa

Bonus: diccionario Daiki-Japonés

Ató: Arigato (gracias)
Yooyó: Doozo (toma)
Yuchu: Juuzu (zumo)
Achichichi: Atsui (caliente)
Chau: Chigau (te equivocas)
Nooo, chaaaau: ¿Pero qué me estás contando? ¡Que no es eso!

...y probablemente el individuo en cuestión domina algún término más que me dejo.

- Para un gran samurai llegar a ser, el lenguaje de los maestros dominar debes... ¿are?

20 febrero 2012

Todo de dolor

Queridos amigüitos, he aquí la tan esperada (¡juas juas!) primera entrada bloguera del 2012. Se ha hecho esperar pero veréis como ha valido la pena (o no).

Al igual que la entrada anterior, ésta está dedicada al talento caligráfico de que Kaito empieza a hacer gala. Sin embargo esta vez no veréis algo tan jocoso y dicharachero como una carta a los reyes, no: esta vez imperan la seriedad y el rigor, pues lo que vais a ver a continuación es nada más y nada menos que una especie de hoja de reclamaciones.

La cosa fue así. Una noche de estas le dije a Kaito que se fuera duchando (tarea ésta de la que él solo ya es perfectamente capaz). Sin embargo, por la razón que fuera el interfecto no accedió a tal requerimiento. Tras insistir por las buenas unas cuantas veces y no conseguir que el susodicho atendiera a razones (estas cosas pasan de vez en cuando hasta en las mejores familias), no hubo más remedio que hacer un ligero uso de la fuerza. No sufráis, no estoy hablando de violencia: simplemente metí a Kaito en la bañera y lo duché yo mismo en medio de lloros y forcejeos. Prueba superada, no de la forma que yo hubiera querido pero es lo que hay (o fue lo que hubo o algo).

Pero la cosa no acabó aquí. Una vez finalizado el lance, Kaito me dijo con gran vehemencia:

Papá, voy a escribir en un papel todo lo que me has hecho

Ante tal determinación y desparpajo no pude hacer otra cosa que facilitarle tanto el papel como el adminículo escribiente. Este fue el resultado, que como podéis ver destila rabia e indignación:


"PAPÁ, TODO DE DOLOR DETRÁS"




Como en la anterior ocasión os invito a que intentéis descifrar el texto por vosotros mismos. Si no lo conseguís, he aquí la solución:

1. 40APRETONESDEDOLOR
2. MAECHADOAGOA
3. MAEHADOJABON
FIRMADOKAITOMAECH
CASIVOMITAR

...y he aquí la correspondiente traducción:

1. Cuarenta apretones de dolor
2. Me ha echado agua
3. Me ha echado jabón

Firmado: Kaito

PD: Me ha hecho casi vomitar

Ahora ya sabéis cuán ruin y despiadado soy, capaz incluso de echar agua y jabón a mi propio hijo. Si me véis por la calle llamad a la policía.

Bonus: sesión de fotos al canto.


- Pues yo me reía, pero estas posturas de yoga místico-cuántico realmente van de fábula para conciliar el sueño en armonía con el Chi, el Tau y el Puturrú de Fuá...


- Oh, las patatas fritas... oh, la humanidad...


- Ahora que no está papá voy a probar esto del "MSX", a ver si es tan divertido como él dice... ¿qué serán esas cápsulas naranjas?


- ¿Pero qué haces? A estas alturas ya deberías tener los misiles y los options.
- Ya salió el enterado, ¡si tú no sabes ni leer el marcador de armas!


- Mi "deconstrucción pleonásmica del pleistoceno anímicamente subyacente" ya está lista. ¡Van a temblar los cimientos del mundo del arte moderno, por lo menos!


- Je je, pásame el silbato que verás qué risa...


- Papá, creo que ya podrías ir terminando tu disertación sobre la influencia del nivel de dopaje del silicio en la velocidad de ejecución de las instrucciones del Z80...


- ¡Fiessssta de la espumaaaa! ¿Te apuntas? ¡Subidón subidónnnnn!


- ¿¿Pero quién le ha dado la manzana con cloroformo al niño??


- ¿Cómo que la NASA ha retirado los transboradores espaciales...? ¿Y ahora qué hago con esta plataforma de lanzamiento?


- Tú dame cinco minutos y te hago un castillo fortificado que no lo derriba ni Chuck Norris.


- Uf, qué bien se está al solecito... camarero, tráigame un batido de chuches mezclado pero no agitado.


- Lo dicho: las posturas de yoga místico-cuántico que explican en este libro te dejan como nuevo.


- Date prisa en hacerle la foto a la tarta, que va a durar bien poco, je je...


- Sí, soy rebelde porque el mundo me ha hecho así, o algo parecido, ¿algún problema?


- Vale, este disfraz de Steve Jobs no está mal... pero digo yo que la pegatina de la cara debería ser una manzana en vez de una fresa, ¿no?


- ¿Que vivo en el país de la piruleta, dices? Pues sí, ¿es que tienes envidia o algo?

22 diciembre 2011

Cripto-carta a los reyes

Queridos lectores/as/@s/ñ/ç/トクリスト, heme aquí de nuevo con un nuevo desvarío, que a juego con las calendas que atravesamos tiene temática navideña.

Lo que en esta ocasión os propongo es una extraña mezcla entre entrañable creación infantil y complicado ejercicio de criptografía. Bajo estas líneas tenéis la primera carta a los reyes magos escrita por Kaito. Qué bodito y herboso, ¿verdad? Pues sí, pero la diversión empieza ahora: la carta está escrita en el lenguaje y alfabeto secretos que sólo conocen los niños de cinco años, y el ejercicio consiste en descifrarla. ¿Podéis hacerlo en menos de cinco minutos? ¡Tiempo!

Cataclack en la imágen para verla más grande (lo vas a necesitar)




Dificilillo, ¿verdad? Bueno, como pista he aquí la transcripción en carácteres humanos:

QERIDOS MGOSREGES
ESTEANIO MEPORTA*RTADO
MUIVIENASIQEIERO
PEDIR
1MAKINADECHOCOLATE
1MAQUINADECHUCHES
MUCHASMONEDASDEVERDAT
1CASAMUIGRANDE
1FREGONAMUIGRANDE
1TERASAMUIGRANDE
1PIPIGICNAMUIGRANDE
MUCHOSJUBETES
1CARERASDERAYOMAQUIN
IPARAMIER MANODAIKI
1PELUGE
PARAMIMAMA
1PATIODEPEROS
1PATIODECOMIDA
1PATIODENINIOSYDENIÑS
1COHEAUTOMATICOI1BISICLETA
PARAMIPAPA
1ORDENADORNOEBO
1TELEFNONOEBO

ESPEROQMITAIGISTODO
MUHASGRASAS




¿Qué? ¿No hay suerte? Bueeeno, pues aquí está la traducción:

Queridos reyes magos:
Este año me he portado muy bien, así que quiero pedir:

- Una máquina de (hacer) chocolate
- Una máquina de (hacer) chuches
- Muchas monedas de verdad
- Una casa muy grande
- Una fregona muy grande
- Una terraza muy grande
- Una piscina muy grande
- Muchos juguetes
- Un (coche de) carreras de Rayo McQueen

Y para mi hermano Daiki:

- Un peluche

Para mi mamá:

- Un patio de perros
- Un patio de comida
- Un patio de niños y de niñas
- Un coche automático y una bicicleta

Para mi papá:

- Un ordenador nuevo
- Un teléfono nuevo

Espero que me lo traigáis todo.
Muchas gracias.


Qué tierno, ¿verdad?

Bien, está claro que no es una carta normal y corriente. Si bien hay cosas que no tienen explicación fuera de la mente infantil (¿¿una fregona??), hay otras que pueden explicarse teniendo en cuenta el entorno familiar. Por ejemplo, lo de los patios y la piscina probablemente lo ha sacado de Kyoko, que alguna vez ha dicho en broma que su sueño es "Tener un chalet con piscina, con un perro en el jardín, con niños jugando en la terraza y con una mujer guapa en la cocina". Lo del coche automático y la bicicleta son dos de sus reivindicaciones históricas.

En cuanto al ordenador y al teléfono, no tiene mucho misterio: Kaito me preguntó qué es lo que yo quería para reyes. Va a ser que ni una cosa ni la otra (no está la economía real para tales alegrías), pero se agradece la intención.

Y en cuanto a las "monedas de verdad"... yo me apunto, oiga, y mejor si en vez de monedas son billetes.


- Qué, hermanito, ¿listo para salir a comernos el mundo?
- Claro. Ya sabes si se trata de comer yo siempre me apunto.