04 septiembre 2014

Japoneando 2014 (II)

¡Aquí estamos de nuevo! Con la puntualidad y diligencia que suele ser habitual en mí (ejem...) paso a seguir relatando las experiencias familiares en (casi) las antípodas de Estafaña.

Como vimos en el episodio anterior, la totalidad del presupuesto para la aventura fue dilipendiado en una noche loca de sushis giratorios. Así pues alguien tenía que doblar el espinazo a fin de remediar la situación... y los elegidos fueron los nenes, que ya tienen edad y necesitan ganar experiencia en las cosas de la vida. Pero eso sí, pudieron probar todos los oficios imaginables y aún más.


- ¿¿Pero cómo se te ocurre quejarte a papá de que "aquí no pintamos nada", sabiendo lo guasón que es??
- ¡Vosotros! Venga, menos cháchara, que antes de la noche hay que dejar pintado el rascacielos de la esquina.



- Hala, listo, ya podéis volver a poner en marcha el reactor de fusión. Y no volváis a tocar botoncitos si no sabéis lo que son.



- Nos han prohibido hablar de política, de religión, de fútbol e incluso de la dicotomía Star Wars vs Star Trek... ¿qué hacemos?
- Pues qué quieres que te diga... creo que le vamos a dar paso directamente a tu hermano.



- Va a hacer un calor que derrite el silicio, así que guarden sus esmarfones y otros gachets en la nevera por si acaso.



- Qué curioso que todavía haya quien envía cartas de papel, sin usar el internés...
- Pues esta debe ser una especie de híbrido... se está empezando a enviar sola a unos cuantos megas por segundo.



- Qué tranquilo está estoy hoy, ¿no?
- ¡Ya te digo! Un domingo de agosto a las tres de la tarde no salen de casa ni las lagartijas...



- Pues vamos a pedir algo de comer. ¿Te hace un telesushi?
- No, mejor el McPezglobo, que tienen una oferta y te ponen el doble de veneno por el mismo precio.



- ¡Ajá, aquí está el atasco! ¿Pero quién habrá sido tan burro de tirar unos pantalones manchados de pis por el inodoro?
- ¡Glups! Pues no sé, oye... ¡no tengo ni idea! ¡Yo no sé nada de nada!



- Qué fastidio preparar un sushi tan rico para que se lo coma otra persona, ¿eh?
- Habla por ti. Yo en cuanto se vayan las cámaras no voy a dejar ni la bandeja.




- Oiga jefe, yo quería un tractor amarillo, que es lo que se lleva ahora...
- Ufff... coge el teléfono, los 90 te están llamando.



- ¡Tío, no te lo vas a creer! ¡Acabo de inventar una vacuna para la triquiñuelosis!
- Pues espabila y paténtala, que esto está lleno de buitres...



- ¡Pero bueno! ¿Os dejo un momento solos y los clientes os la dan con queso cambiándose por maniquíes?
- Tranquila jefa, que cuando entraban les birlábamos la cartera por si acaso.



- Pues yo pensaba que esto de "asistente de organización de mítines políticos" consistía en otra cosa...
- Es que descubrieron que hagan lo que hagan la gente les vota igual, así que ya no se molestan en preparar un discurso y se limitan a entretener un poco. 



- Venga, dale cuerda bien fuerte al colisionador de hadrones para que los protones salgan escopetados.
- ¡Ufff! Cuando dijeron que en el laboratorio de partículas se necesitaba "un buen físico" me imaginaba otra cosa... 



- Oiga, muy bonito el sombrero pirata, pero no se permite venir a trabajar a la obra disfrazado...
- Es por razones religiosas: soy pastafari.
- ¡Ah! Entonces vale. Vaya vd. con el FSM.


Y hasta aquí puedo leer. Sí, esta vez probablemente os habrá sabido a poco... pero como habéis sido buenos, habrá una entrega más de esta emocionante blogonovela. ¡Nos leemos pront... bueno, nos leemos!

つづく。。。

1 comentario:

Yaroslav Alpizar dijo...

Grande Konamiman! Te tienen que hacer un hueco en Orgullo y Satisfaccion para el próximo número!